martes, 23 de abril de 2013

Medalla y Retos

Queridos amigos, mi falta de decisión en las situaciones reales siempre me impiden lo que veo posible en mi cabeza. Pero esta vez, le eché coraje y he conseguido 4 aspirantes a hispanoparlantes. Uno irlandés de pura cepa, con el cual llego desde octubre, uno ruso, quien tiene una obsesión buena con lo español, un georgiano, a quien le perdí el rastro pero antes me echó una manita con mi búsqueda de trabajo, y por último, un irlandés de origenes argentino y newyorkino. Lo curioso es que solo me salen tíos, pero qué se le va a hacer, gano mi dinerillo igualmente. Así, mis viajes y regalos no llevan tanta carga de culpabilidad.
Esto, queridos amigos, junto con mis escapadas a lo desconocido para encontrar la casa donde se celebran fiestas erasmus (¡cada vez son unos distintos!), mi conocimiento de las líneas de autobús y mi crecida responsabilidad (en cuanto a bancos, compras, reservas, labores de la casa...) constituyen mis logros conseguidos.
Por otro lado, no puedo evitar elucubrar sobre mis planes a corto y largo plazo: pienso ponerme en forma (debido a mi histórica subida de peso a pesar de que voy al gimnasio de mi uni); trabajar este verano en el extranjero (todo apunta a que serán en Irlanda como Au Pair); matricularme en el máster de educación y en la EOI (de momento solo a 2º intermedio de francés) para aprobar todo lo dicho sin excepción; seguir dando clases particulares, pero esta vez de inglés y sin cobrar, ya que serán destinadas para mi novio, con el mero interés de que le resulte un apoyo el extra en su necesario título de B1; y por último, como actividades "extraescolares" he decido apuntarme al paro para ir acumulando antigüedad y puntos mediante cursos, y ser catequista acompañante en el colegio Marianistas por tres sencillas razones: primero, me gusta transmitir mis conocimientos y hacer pensar a los jóvenes, segundo, es una promesa que hice a mi novio y a mí misma, y tercero, como plan a largo plazo, me gustaría hacerme un hueco en ese u otro colegio Marianistas de España. nunca he estado de acuerdo con ese sistema, pero al conocer sus entrañas, he visto que los profesores que he conocido son entregados a su trabajo, profesionales y cercanos, sintiéndose todos algo así como una familia, por lo tanto, reclutan a esos miembros de la familia no antes sin comprobar que son válidos para el trabajo.
Todo esto último son mis planes, que se convertirán en retos y que llegarán a ser mis metas.
Sí, amigos, ¡me merezco una medalla por lo conseguido, y voy en busca de conseguir otras!